Llegó el día de estrenar el Barrage, uno de los juegos más criticados de los últimos días por una desastrosa campaña de Kickstarter. Al margen de eso… ¿Realmente merece la pena Barrage?

Primeras impresiones de Barrage tras 2 partidas

Vaya por delante que estas líneas están escritas solo con dos partidas jugadas a un juego que, a priori, parece requerir varias partidas (incluyendo su expansión) para sacarle todo el jugo. Aún así, pienso que ya es suficiente para poder opinar sobre todo de los componentes, la parte que más críticas está cosechando.

Componentes del Barrage.

Partamos de una premisa. Voy a analizar los componentes tal y como me vinieron a mi y como si fuera un juego normal y corriente, obviando las promesas y demás vendidas de moto de la editorial en Kickstarter, ya que eso es otro campo de valoración que genero muchas falsas expectativas en torno al Barrage.

Los componentes del juego son, en general, correctos, salvo dos flagrantes excepciones.

  • Las ruedas de Cartón donde se colocan nuestros meeples de excavadoras. Son mejorables en el mejor de los casos y directamente inservibles en el peor. Son un componente esencial del juego que viene mal empaquetado dentro del juego, propiciando que muchas ruedas lleguen dobladas a tal punto de necesitar ser arregladas «manualmente» (haciendo fuerza bruta, vaya). Cranio ha prometido un reemplazo algo cutre pero más funcional, veremos. A mi me vinieron tres decentes que no nos supusieron problemas a la hora de jugar.

  • El mapa 3D. Teniendo en cuenta que fue un addon de 20€ en el que se incluía la caja deluxe, las monedas metálicas y un par más de «personajes» (executive officers) no es algo que me moleste mucho, pero aún así este invento es directamente ridículo.

A mi me llegó decentemente viendo lo que he visto por ahí, pero es que jugando la partida el propio cartón pluma blanco comenzó a deformarse, estando tan solo a temperatura ambiente. El ingenio, en definitiva, no es útil ni merece la pena pese a la comodidad de los huecos para los edificios.Sobre la «gota que colmo el vaso» (guiño guiño) precisamente, las gotas de agua, no las noté tan malas como todo el mundo presagiaba. Si, son de chichinabo y a veces cuesta cogerlas ya que la superficie de apoyo es plana, pero no son de lo peor del juego ni de lejos. Aún así se agradece que Cranio vaya a reemplazarla también (como ya he dicho, veremos como…).

Otra queja recurrente es lo pequeñas que resultan las excavadoras blancas y marrones que van en la rueda. Es cierto que son enanas (del tamaño de una uña), pero deben serlo para poder caber en la rueda sin mucha dificultad. Yo no noté problemas en el manejo de las mismas durante la partida.

El resto de componentes está bien y no diferen mucho de los euros a los que estamos acostumbrados, tanto en grosor de troquel (del que viene un montón, por cierto) como en cantidad y calidades. No es de lo mejor, pero tampoco lo peor.

Jugabilidad de Barrage

Ahora bien, vamos a la parte que importa que es la Jugabilidad. A nivel jugable Barrage se nos presenta como un eurogame de colocación de trabajadores de corte medio. Las principales novedades respecto a otros juegos de este tipo son:

Las ruedas de construcción. Sin entrar mucho en detalles mecánicos, que no es la premisa de estas primeras impresiones, cabe comentar que durante la partida iremos construyendo diversos edificios sobre el tablero. Los recursos qu empleemos en estos edificios no se gastan, sino que entran en la famosa rueda y se bloquean hasta que esta de una vuelta completa.Es un giro interesante a otras mecánicas similares como los préstamos.

Aquí realmente digamos que «empeñamos» nuestros recursos durante un tiempo que podemos manipular con varias acciones (construyendo más cosas o acelerando la rueda con una acción específica). Tampoco podemos construir lo que se nos antoje, ya que hay unas losetas con cada edificio que se puede construir y, hasta que estas no den la vuelta, tampoco serán liberadas. Por suerte en el modo avanzado podemos adquirir más losetas de estas que, además, contendrán diversos efectos que potenciarán nuestra acción de construcción.

El flujo manipulable del agua. En Barrage todo gira en torno al agua y como podemos aprovecharnos de ella para generar energía, que es el vehículo del juego para proveernos de puntos de victoria según contratos, losetas de bonificacion, ser el que más energía genere… El agua entra desde lo alto del mapa y va fluyendo, de forma natural o modificada por los jugadores, hasta el final del mismo.Esto provoca que la competición en el tablero por los mejores lugares para generar energía sea feroz.

Es importante leer bien el mapa y como se va a desarrollar el flujo del agua durante el mismo, ya que podemos aprovechar las gotas que vayan moviendo nuestros rivales o fastidiarles cambiando de rumbo las gotas que ellos preveían tener.

Algunos dicen que se parece a Brass pero me suena más a una afirmación vacía más que a algo con sustento, ya que de Brass este juego no comparte nada salvo el desarrollo en el mapa. Pese a que también es competido el desarrollo, no alcanzo a ver las similitudes más allá de eso.

Opinión de Barrage tras 2 partidas

Bueno, ¿qué opino de Barrage tras sólo haberlo jugado dos partidas? Difícil es decirlo, ya que me he dado cuenta perfectamente que voy a necesitar más partidas para formarme una opinión. Lo que si es cierto es que me ha dejado con ganas de más, de seguir explorando las combinaciones de países y ejecutivos, de añadir ya la expansión en la tercera partida (era parte del juego base y la trocearon) y de ver como de duro es realmente el juego cuando está todo en mesa.

A priori parece que Barrage dará que hablar en Essen, de eso estoy seguro. Ya sea por la mala experiencia de su Kickstarter o porque puede apuntar a top 3 euro del año, estamos ante un juego que hay que meter en el radar y en el que Maldito ya ha puesto la diana para editarlo en español. Esperemos que con mejores componentes y menos problemas que los que lo hemos sufrido en Kickstarter.

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